Tipo y Grado de discapacidad que abarca

El Centro de Día ofrece un espacio de tratamiento a personas que presenten un cuadro de retraso mental moderado o severo, o bien que se encuentren en condiciones funcionales discapacitantes, que no presenten síntomas de productividad psicótica no compensados y cuyas edades oscilen entre los catorce y los sesenta años.


Criterios de organización por grupos

La atención y tratamiento de los concurrentes que asisten a este Centro Terapéutico está organizada por grupos, cada uno de los cuales se compone según criterios de afinidad y complementariedad. En tal sentido, no traducen un propósito homogeneizante basado en la edad o diagnóstico, sino más bien destacan sus posibilidades de construir y sostener una matriz vincular que, impulsando su acceso a las diferentes actividades que integran la propuesta institucional, favorezcan su implicación subjetiva en la experiencia que llevan a cabo.

Grupo I: está integrado en forma predominante por pacientes adolescentes quienes, por las características derivadas de su cuadro y por los requerimientos propios de su etapa evolutiva, demandan un programa de atención más individualizado, con asistencia continua por parte del orientador y de amplio rango estimulatorio.

Los objetivos centrales del tratamiento se dirigen a favorecer los procesos de estructuración de la subjetividad, la expansión significativa del entorno social y la consolidación y complejización de los hábitos de la vida diaria.

Grupo II: está integrado por pacientes adultos que presentan un cuadro de retraso mental moderado (eventualmente profundizado por trastornos del psiquismo), y que requieren un encuadre promotor de crecientes niveles de autogestión, bajo el formato de talleres preocupacionales.

Los objetivos principales del tratamiento están dados por la estimulación del potencial de desenvolvimiento autónomo, creativo y basado en la propia iniciativa (y su expansión a los distintos ámbitos de inserción), la consolidación de las adquisiciones referidas a las actividades de la vida diaria y la elaboración, desde un enfoque terapéutico individualizado, de un proyecto de vida acorde a las posibilidades y a los condicionamientos estructurales y situacionales de cada paciente.

Grupo III: está integrado por concurrentes adultos, en los cuales la problemática de retraso mental puede eventualmente interactuar con la presencia de trastornos psicomotrices de diversa intensidad, y cuya posición exige la localización de un coordinador como soporte estructurante de la propia experiencia.

Los objetivos principales del tratamiento se orientan a propiciar condiciones de mayor autonomía en el desempeño institucional, familiar y social, a través de un programa de atención estructurado en base a una estimulación intelectual y motriz intensiva (incorporada a cada una de las prácticas y actividades grupales) y a favorecer la ampliación de las instancias de socialización y de interacción de cada paciente por la vía de la expansión del potencial de desenvolvimiento en las actividades cotidianas, a través de la adquisición de hábitos básicos de la vida diaria.

Requisitos